Piscina con agua verde: por qué pasa y cómo se corrige en Córdoba
Publicado el 2 de octubre de 2026
Una piscina con agua verde es la avería más habitual del verano en Córdoba, y también la que más se complica por culpa del remedio casero. Casi siempre se arregla sin vaciar, en dos o tres días, si se hacen las cosas en el orden correcto. Este artículo explica por qué pasa, cómo distinguir el tipo de verde que tienes delante y qué hacer, paso a paso, para recuperarla.
Por qué el agua de la piscina se pone verde
El color verde son algas. Sus esporas entran a diario con el viento, el polvo, las hojas y los propios bañistas, y en una piscina bien tratada mueren antes de poder multiplicarse. Cuando el agua se vuelve verde es porque, durante unos días, nada las ha frenado. Detrás hay casi siempre una de estas cuatro causas, o varias a la vez:
- Cloro libre a cero. El cloro se gasta con el sol, el calor y el uso. Si nadie lo repone a tiempo, las algas tienen vía libre.
- pH alto. Con el pH por encima de 7,8 el cloro sigue ahí, el medidor lo marca, pero desinfecta mucho menos. Es la causa más engañosa, porque parece que todo está en orden.
- Filtración insuficiente. Pocas horas de depuradora, un filtro sucio o saturado, o un skimmer atascado dejan zonas de agua parada donde las algas arrancan.
- Estabilizador acumulado. Las pastillas de cloro llevan ácido cianúrico, que protege al cloro del sol. Pero se acumula temporada tras temporada y, pasado cierto nivel, bloquea al cloro en lugar de protegerlo.
Por qué en Córdoba pasa tan rápido
Las algas crecen con calor y luz, y aquí sobran las dos cosas durante cuatro meses. Con el agua por encima de 28 grados y 40 a la sombra, el cloro que dura varios días en una piscina del norte se consume aquí en horas. Por eso una piscina desatendida en julio o agosto puede pasar de transparente a verde en cuatro días, y por eso un fin de semana fuera de casa es suficiente para encontrársela así a la vuelta.
Hay un segundo factor que se olvida: las tormentas de final de verano. Una tormenta de septiembre mete en el vaso polvo, polen, hojas y agua de lluvia, que baja el cloro y aporta fosfatos, que son alimento para las algas. Es muy habitual que una piscina que ha ido bien todo el verano se ponga verde justo después de una de esas tardes.
Antes de echar nada: qué tipo de verde tienes
No todos los verdes son iguales, y equivocarse en el diagnóstico es la forma más rápida de gastar producto sin resultado.
- Verde turbio, sin ver el fondo. Algas en suspensión. Es el caso típico y el que se resuelve con lo que se explica más abajo.
- Manchas verdes o amarillentas pegadas a paredes y esquinas, con el agua bastante clara. Algas adheridas. El tratamiento es el mismo, pero el cepillado pasa a ser lo más importante: si no se arrancan, vuelven.
- Verde transparente, que aparece justo después de echar cloro. No son algas. Suelen ser metales disueltos, normalmente cobre, que el cloro oxida y colorea. Echar más cloro lo empeora. Se trata con un secuestrante de metales.
Una prueba sencilla: mete la mano y frota la pared. Si queda una película resbaladiza, son algas.
Cómo recuperar una piscina con agua verde paso a paso
El orden importa tanto como los productos. Así se hace:
- Saca lo que flota y vacía los cestillos del skimmer y del prefiltro de la bomba. Las hojas en descomposición consumen cloro.
- Mide y ajusta el pH antes que nada, hasta dejarlo entre 7,2 y 7,4. Echar cloro con el pH a 8 es tirar la mitad del producto. Espera unas horas con la depuradora en marcha y vuelve a medir.
- Haz la cloración de choque. Usa un cloro de disolución rápida, con la dosis de choque que indica el fabricante para el volumen de tu piscina. Mejor al atardecer: el sol de la tarde destruye buena parte del cloro antes de que haga efecto.
- Cepilla paredes, fondo y escalones, sobre todo esquinas y zonas de sombra. Las algas pegadas no mueren solo con el cloro del agua.
- Deja la depuradora funcionando 24 horas seguidas, al menos los dos primeros días. Sin filtración continua el cloro mata algas, pero nadie las saca del agua.
- Lava el filtro cuando el manómetro suba o al día siguiente del choque. Un filtro lleno de algas muertas devuelve suciedad al vaso.
- Si el agua queda gris o turbia, que es lo normal cuando las algas ya han muerto, aplica un floculante, deja la bomba parada unas horas para que todo se deposite en el fondo y aspira con la válvula en posición de desagüe, no de filtración.
- Vuelve a medir pH y cloro libre antes de dar la piscina por recuperada.
Con la instalación en condiciones, a las 48 o 72 horas el agua debería estar transparente. Una regla de seguridad que no admite excepciones: nunca mezcles productos, ni en un cubo ni en el skimmer. Cloro y ácido juntos desprenden un gas tóxico. Cada producto se añade por separado, disuelto en agua y con la depuradora en marcha.
Los errores que alargan el problema
Son los que vemos con más frecuencia cuando nos llaman al cuarto día:
- Echar el doble de pastillas. Las pastillas se disuelven despacio y suben el estabilizador. Para un choque no sirven, y a la larga agravan el problema.
- Saltarse el pH. Es el paso que más se olvida y el que más producto hace perder.
- Apagar la depuradora por la noche para ahorrar luz justo en los días de recuperación.
- Echar alguicida en lugar de cloro. El alguicida previene, pero no limpia un agua que ya está verde.
- Vaciar la piscina. Se tiran miles de litros, se expone el vaso y, si el terreno está húmedo, se arriesga la estructura. Casi nunca hace falta.
Si a los tres días sigue verde
Cuando el tratamiento está bien hecho y el agua no mejora, el problema ya no es químico. Las sospechosas habituales son tres. La primera, el filtro: arena apelmazada o con años, o un cartucho agotado, que deja pasar las algas muertas. La segunda, la bomba: si no mueve el caudal que necesita el vaso, la filtración se queda corta por muchas horas que funcione. La tercera, el estabilizador: si el ácido cianúrico está muy alto, el cloro no trabaja, y la única solución es renovar parte del agua.
Hay un caso más que conviene descartar. Si cada día tienes que rellenar bastante agua, ese aporte constante de agua de red descompensa la química y diluye el tratamiento. Antes de seguir echando producto merece la pena comprobar si la piscina pierde agua, porque una fuga pequeña explica a la vez el nivel y el agua que nunca termina de aclararse.
Agua verde en octubre: no se inverna una piscina verde
Con la temporada de baño cerrada, mucha gente deja de tratar la piscina en septiembre y se la encuentra verde a primeros de octubre. Es normal: en Córdoba el agua sigue templada hasta bien entrado el otoño y las algas no se paran hasta que baja de unos 15 grados.
La tentación es tapar la piscina y dejarlo para la primavera. Es un error caro. Un agua verde bajo la cubierta pasa el invierno descomponiéndose, mancha el revestimiento y llega a abril convertida en una balsa que cuesta varias veces más recuperar. Lo correcto es aclarar el agua con el procedimiento de arriba, lavar el filtro y, con el agua ya limpia, aplicar el invernaje de la piscina: bajar el nivel, tratamiento de invierno, proteger la instalación y poner la cubierta.
Cómo evitar que vuelva a pasar
La prevención es mucho más barata que el choque, y se resume en unos pocos hábitos:
- Mide pH y cloro dos veces por semana en temporada, y a diario en las olas de calor. El pH entre 7,2 y 7,6.
- Filtra las horas que pide el calor. Una referencia práctica es dividir entre dos la temperatura del agua: con el agua a 28 grados, unas 14 horas al día.
- Lava el filtro cuando el manómetro lo indique, no cuando se acuerde uno.
- Haz un choque preventivo después de tormentas, de un fin de semana con mucho baño o de unos días de calor extremo.
- Cepilla una vez por semana, aunque el agua se vea limpia.
- Usa alguicida de mantenimiento como apoyo, no como sustituto del cloro.
Si prefieres no estar pendiente del pH en agosto ni encontrarte la piscina verde al volver de vacaciones, el mantenimiento de piscinas en Córdoba incluye la analítica, el tratamiento y la revisión de la depuradora en cada visita, con una por semana durante la temporada de baño.