Piscinas antes y después de la reforma
Una piscina de veinte años no suele estar mal construida: está mal acabada. El vaso de hormigón aguanta, y lo que se ha ido es el gresite, la junta, el foco y una depuradora que consume el doble de lo que debería. Por eso una reforma cambia tanto la foto, y por eso el “antes” casi siempre asusta más que lo que hay debajo.
En esta página está lo que de verdad separa un antes de un después: qué se revisa, qué se toca, en qué orden y cuánto tiempo lleva. Cuando tengamos fotografiadas nuestras propias obras terminadas, irán aquí con su municipio y su plazo real, no antes.
Qué cambia en un antes y un después
Casi siempre son cuatro cosas, y en este orden de impacto visual:
- El acabado del vaso. Es el 80 % del cambio. Un gresite nuevo, bien rejuntado, con la línea de agua limpia, hace que la misma piscina parezca otra.
- La coronación y el borde. La piedra saltada o descolorida delata la edad de la piscina incluso con el agua perfecta.
- La luz. Cambiar el foco antiguo por LED cambia por completo cómo se ve el agua a partir de las nueve de la tarde, que en Córdoba es media vida de la piscina.
- El agua. No es cosmética: un agua sin turbidez es una depuración que funciona, y se nota en la foto igual que se nota en el recibo.
El antes: qué se mira antes de tocar nada
La visita empieza por el nivel. Si la piscina pierde agua, la reforma no es de acabado y hay que localizar la fuga primero, porque poner gresite nuevo sobre un vaso que pierde es tirar el dinero dos veces. Ahí entra la detección de fugas, que se hace sin picar toda la solería.
Después se mira el vaso por dentro: si hay gresite desprendido en placas, si las grietas son de la capa de mortero o del hormigón, y cómo está el sellado de los pasamuros. Y se mira el cuarto de máquinas, que es donde se ve la edad real de la instalación: bomba, filtro, válvula selectora y cuadro eléctrico.
Cambio de gresite o rehabilitación integral
De ese diagnóstico salen dos caminos, y la diferencia de precio y de plazo entre ellos es grande.
El cambio de gresite es lo que toca cuando el vaso está sano y solo ha fallado el acabado. Se pica el revestimiento viejo, se regulariza, se impermeabiliza y se coloca el nuevo. La instalación se queda como está.
La rehabilitación integral es para cuando además hay que renovar la depuración, la tubería o el sistema de llenado. Es más obra, pero es la única que arregla el problema de fondo cuando la piscina lleva años pidiendo mantenimiento constante.
El después: lo que se nota cuando ya está en uso
El cambio bonito se ve el primer día. El cambio bueno se ve en agosto: menos producto químico, menos horas de bomba para tener el agua transparente y menos sustos de fin de semana. Una piscina reformada con la depuración dimensionada de verdad se mantiene con bastante menos trabajo que la misma piscina un año antes.
Cuánto se tarda y cuándo conviene hacerla
Entre una y cinco semanas de obra, según el alcance. Lo que decide de verdad el calendario no es la duración, sino el mes de empezar: de octubre a abril la piscina está parada, el material se coloca con temperaturas razonables y llega el verano con todo listo. Una reforma arrancada en mayo llega justa, y a veces no llega.
Lo que una reforma no arregla
Conviene decirlo antes y no después. Una reforma no cambia el tamaño ni la forma del vaso, no convierte una piscina mal orientada en una soleada, y no resuelve una escalera incómoda si no se rehace. Todo eso se puede hacer, pero ya es obra nueva sobre lo existente y se presupuesta como tal, no como un cambio de acabado.
Cómo saber qué le toca a la tuya
Vamos a verla, se revisa el vaso, el nivel y el cuarto de máquinas, y sale un presupuesto con el alcance escrito: qué se pica, qué se repone y qué se queda. Pide la visita y te decimos si lo tuyo es acabado o instalación.
Preguntas frecuentes
¿Cualquier piscina vieja se puede reformar?
Casi cualquiera, mientras el vaso esté sano. Lo que se cambia es el acabado y la instalación, que es lo que envejece.
¿Cuánto dura una reforma de estas?
De una a cinco semanas según el alcance: un cambio de gresite es más rápido que una rehabilitación integral con instalación nueva.
¿Se puede usar la piscina el mismo verano?
Sí, si la obra se hace de octubre a abril. Empezar en mayo es llegar justos.
¿Hace falta vaciar la piscina para valorarla?
Para la visita no. Se ve mucho con la piscina llena: la línea de agua, las juntas, el ruido de la depuradora y cómo se comporta el nivel. El vaciado llega ya con la obra decidida.
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